Kiti Kraft de Bambalina-Teatre Practicable

Por Eva Llergo y Tristán Ceballos

Tristán (11 años) y yo nos acercamos a ver Kiti Kraft de Bambalina-Teatre Practicable en la sala de la Cuarta Pared. Nos sentamos en el patio de butacas con un par de coles que se han acercado también a verla. “A mí en toda Primaria solo me han sacado una vez al teatro”, recuerda Tristán. “Pues ya son dos”, le respondo yo, “porque hoy estás aquí en vez de en el cole” (su clase de 6º está haciendo el examen externo de las Evaluaciones Censales de Competencias y Conocimientos adquiridos -ECCA- y él conmigo en el teatro haciendo “objeción de conciencia”). Es un día importante para Tristán. Desempeña también su primer trabajo. Viene al teatro con invitación porque además de pequeño espectador será pequeño crítico. Sigue leyendo

Anuncios

Alicia y las Ciudades Invisibles de Onírica Mecánica

Por Marta Larragueta

El miércoles 2, todavía con los polvorones a medio digerir, nos hemos acercado al Teatro Fernán Gómez para disfrutar de otra de las propuestas que formaban parte del Festival Madrionetas. Hemos llegado mucho antes de la hora, así que hemos aprovechado para visitar tanto el belén de figuras de Playmobil que hay en la entrada, como la maravillosa exposición sobre la evolución de los títeres en España en las últimas décadas. Hay que decir que el belén nos ha gustado, pero ha quedado totalmente eclipsado por la maravilla que el centro cultural nos tenía reservada en la planta de abajo. Hemos pasado más de una hora mirando de cerca y de lejos, muriéndonos de ganas de toquetear, y descubriendo la magia que se puede hacer con casi cualquier material: los títeres con cabezas de grifos de metal nos han tenido riendo un buen rato.

Sigue leyendo

Óscar, el niño dormido de El espejo negro

Por Eva Llergo

Ciertamente la literatura infantil, y también el teatro, están cada vez más instrumentalizados. Es decir, parece que muchos autores que piensan en el público infantil no conciben sus obras para generar amor por la literatura, fomentar la imaginación, el espíritu crítico, la creatividad o la empatía a través del conocimiento de otras realidades. A juzgar por muchas de las publicaciones infantiles actuales sus autores parecen escribir pensando en la literatura como un pasaporte en primera clase para el acercamiento (cuando no adoctrinamiento) sobre los más diversos temas: la tolerancia, los mamíferos o la etnia gitana. Muchos autores se defienden de esta crítica alegando que es la sociedad (léanse las familias) quien demanda, quizás por falta de formación literaria o por exceso de apego a la educación emocional, que las obras que ofrecen a sus hijos tengan ese “valor añadido”, esa dichosa moralejita que subraya la Utilidad (así con mayúscula) del libro en cuestión. (Olvidan quizás también los papás  -o los mayores en general- que los niños son capaces de captar los valores de una historia incluso aunque  no se les subrayen con triple línea fosforita y con relieve).

Sigue leyendo

Pinoxxo de Ananda Dansa

Por Alejandra Gil

La aventura de la marioneta de Collodi siempre nos mantiene en danza: nos sobresalta con sus idas y venidas en su desparpajo indómito, nos inquieta con las tentaciones que le pierden por los caminos, nos encoge el corazón con los castigos que penden, tantas veces, sobre su cabeza. Pero, sobre todo, nos conmueve porque es el niño impetuoso que siempre se salva porque tiene dos ángeles guardianes que le protegen: el amoroso Gepetto y el hada azul, que son un trasunto de los padres bienhechores. El espectáculo de Ananda Dansa convierte este danzar de Pinocho en un ballet de estilizada puesta en escena, sintético en el mensaje que quiere transmitir y despojado de toda parafernalia circense, incluso de la nariz icónica, para ofrecer al espectador –grande y pequeño– una joyita de ritmo delicado y  palpitante, como los corazones de los protagonistas del cuento. Sigue leyendo