Gazoline de LaJoven

Por Eva Llergo y Tristán Ceballos

“Me ha gustado Gazoline porque los personajes son unos rebeldes”, me dice mi pequeño crítico Tristán (11 años) al salir del Teatro Conde Duque. Y pienso que, como los personajes de la obra de Jordi Casanovas, Tristán empieza ya ha ser “demasiadado mayor para seguir siendo niño”.

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Chef nature de Markeliñe

Por Coral Gil

Se abre el telón… o… quizá no. Porque a veces lo que se abre es la puerta de un parque y en lugar de unos columpios te encuentras a los fantásticos Markeliñe haciendo una de las suyas. Esto es lo que sucede, por ejemplo,  cuando no estás al tanto de los festejos populares que en el mes de mayo se celebran casi al unísono en muchos municipios de España, como Moralzarzal, en la Sierra Madrileña.

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Afuera es un lugar de Arena en los bolsillos

Por Eva Llergo

Dentro de la magnífica programación del Espacio abierto de la Quinta de los Molinos pudimos ver este fin de semana a la compañía andaluza  Arena en los bolsillos con su espectáculo Afuera es un lugar. Metáfora de la vida en general, pero también más concretamente del propio nacimiento en la que un niño sale por primera vez al mundo a descubrir toda su hermosura pero también aquello que resulta amenazante cuando apenas se tiene experiencia.

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Dados de Ventrículo veloz

Por Fernando Solís

“Los monstruos son los patrones de nuestras imperfecciones y nos permiten contemplar la posibilidad de fallar y seguir adelante”

Guillermo del Toro

Ya hablamos en su día, a propósito de su espectáculo Papel,  de la compañía Ventrículo Veloz y de su apuesta por hacer un teatro alternativo que llegase tanto a jóvenes como a adultos. Así pues, volvemos al teatro y volvemos para ver otro espectáculo de esta misma productora, en este caso la más reciente de sus obras: Dados.

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Nada de Ultramarinos de Lucas

Por María Jara

Nada importa, nada tiene importancia. Para qué hacer nada si nada tiene interés.

Nada es una obra teatral que no se basa en la novela de Carmen Laforet, sino en el texto de Janne Teller y que ahonda (como el de Laforet) en el existencialismo vital que tantas veces siente un adolescente. La compañía que lleva a cabo esta adaptación es Ultramarinos de Lucas.

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Alicia y las Ciudades Invisibles de Onírica Mecánica

Por Marta Larragueta

El miércoles 2, todavía con los polvorones a medio digerir, nos hemos acercado al Teatro Fernán Gómez para disfrutar de otra de las propuestas que formaban parte del Festival Madrionetas. Hemos llegado mucho antes de la hora, así que hemos aprovechado para visitar tanto el belén de figuras de Playmobil que hay en la entrada, como la maravillosa exposición sobre la evolución de los títeres en España en las últimas décadas. Hay que decir que el belén nos ha gustado, pero ha quedado totalmente eclipsado por la maravilla que el centro cultural nos tenía reservada en la planta de abajo. Hemos pasado más de una hora mirando de cerca y de lejos, muriéndonos de ganas de toquetear, y descubriendo la magia que se puede hacer con casi cualquier material: los títeres con cabezas de grifos de metal nos han tenido riendo un buen rato.

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Crusoe de Markeliñe

Por Eva Llergo

Las aventuras del náufrago Robinson Crusoe que Daniel Dafoe ideó en 1719, y que rápidamente se convirtieron en el primer “best seller” de novela juvenil -sin pretender ni lo de “best seller” ni lo de “juvenil”-, se ha convertido hoy ante nuestro ojos por obra y gracia de Markeliñe en una “metáfora de la vida”. Sigue leyendo

Papel de Ventrículo veloz

Por Fernando Solís

En estos últimos años hemos podido experimentar un enorme cambio en lo que a teatro dirigido al público adolescente se refiere. Todavía puedo recordar cuando las campañas escolares consistían en versionar clásicos del siglo de oro, entendiendo que esta era la oferta que más se ajustaba a las necesidades pedagógicas de los institutos. ¿Cuántas veces hemos visto adaptado El Lazarillo o los entremeses de Cervantes para el público Joven? Sin embargo, por el motivo que fuera o fuese, este formato no terminó de atrapar y enganchar a un público hiperestimulado por las nuevas tecnologías y sobreinformado con las redes sociales. Escapando a la lógica de todo profesional del teatro (nótese la ironía) las andanzas de nuestro Lazarillo, con esa picaresca tan nuestra, no terminaban de convencer al púber espectador cuyas hormonas y circunstancias le dirigían la atención a otros aspectos de la vida.

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